Espantamosques

En el documental acerca de su trayectoria que realizó Poldo Pomés, Miguel Milá contaba que su mujer le regañaba cuando sacaba la pala espantamoscas, así que él le dijo: “haré un espantamoscas elegante para que no puedas criticarme”, y así hizo uniendo una caña de bambú y una pieza de cuero. 

 

De este modo surgió esta pieza que Milá fabricaba directamente en su taller, y con la que obsequiaba a algunos de sus amigos. “Cada vez que me invitan a una casa, les llevo una pala.” Sólo unos pocos poseen actualmente uno de estos espantamoscas hechos manualmente por el autor, que presume orgulloso de su título de Maestro Artesano. Isist Atelier produce ahora esta cotidiana pieza tan mediterránea en el acabado original en cuero. Milá cree que la simple presencia de la pala tiene un efecto disuasorio en las moscas, por lo que la mayoría de las veces solo la usa para asustarlas.





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